miércoles, octubre 03, 2007


Desde que tuve conocimiento de este formato de comunicación ha pasado casi el mismo tiempo que tiene nuestro hijo Diego en la foto.Tenía muchas cosas que transmitir, pero el vaivén de las emociones me ha impedido ponerme a ello.Algunos dirán que es más bien cuestión de tiempo.También.Pero transmitir algo para mí tan fuerte como compartir nuestra vida con semejante elemento,no es tarea fácil.
Lo primero que experimenté en el mismo momento de verle nacer fue el hecho de que ya le conocía...y yo no practico los viajes astrales.
Ahora ya son 16 meses y, si cabe, será algo más díficil resumir este tiempo...pero se ha arrancado.
Un hij@ merece la pena, se mire como se mire, a pesar de todos los miedos. Dos es para no descuidarse, y más cuando se tienen ciertas edades. Quiere decir esto que perseguimos otro más, pues no se merece jugar siempre con su papis...vamos digo yo. Por otro lado, tener hijos no es lo único que se puede o se debe hacer en esta vida. Nada de apologías. Hay que admitir que quedan al descubierto todos los miedos y defectos de los progenitores... ahí es nada, pero las virtudes y habilidades se saborean mejor. Yo no veo una fórmula perfecta para todos y no debería aspirarse a ella. Hay que volar y probar. Así es que por hoy ya está bien, voy "volando" a la piltra... después de preparar la comida de mañana, dar unos mimines a la mami del sujeto,etc,etc. ¡Ah, se me olvidaba decir que "nos estamos pagando una excedencia"! Eso sí que es algo a lo que debería aspirarse en este país e imitar a otros en el cuidado y concepción de esta idea . Ya es realidad en paises nórdicos. De momento, el menda lleva de excedencia 9 meses, y es algo que agradeceré siempre a su madre y a él por haber venido a este mundo. Una guardería es más barata, pero yo aspiro a dar calidad desde el principio...otra cosa es que lo consiga. Hasta el momento, sí. Aaaaadiiiioooossssss.